6 feb. 2013

Niños: no es lo mismo "absuelto", que "inocente".

Hijos míos, no es lo mismo ser absuelto, que ser inocente.

Por ejemplo, si uno de vosotros me destroza la tablet y los dos os echáis la culpa mutuamente, como sería injusto castigar a los dos, el culpable se queda sin castigo. Pero no por ello es inocente. Es culpable, y además un cabroncete mentiroso.

¿Lo entendéis? Es muy sencillo, entonces me preguntaréis, ¿por qué hay algunas personas mayores que se lían (algunas de ellas periodistas)?

La respuesta no es tan sencilla, pero tiene que ver con que la Justicia española se la coge con papel del fumar. Y debido a cosas muy complicadas de mayores (como la culpabilidad inequívocamente demostrada, la nulidad de pruebas ilegalmente obtenidas, o la prescripción de delitos), terminan sin castigo señores que son muy culpables… además de unos cabroncetes mentirosos.

Pero hay una cosa que en casa es diferente a los juzgados: si yo me entero, hay castigo. Es decir, si fulanito es amigo íntimo de la tropilla de mafiosos de la urba, si está claro que tiene chanchullos con ellos y que casualmente han estado jugando con una tablet... me da igual que me entere por una fotocopia, por una grabación ilegal, o porque se chive la hija de la vecina, que es una envidiosa: ese día fulanito se queda sin postre.

Así que hijos míos no lo olvidéis (ni periodistas, ni votantes), no es lo mismo ser absuelto que ser inocente.

2 comentarios:

  1. Bien, esto me lo había perdido y va directo para mi rincón bloguero de este viernes revindicativo, me gusta como lo explicas, es decir para tontos, que es por lo que nos toman

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  2. No sabes lo que me irrita escuchar continuamente el cinismo con el que políticos y periodistas afines se apoyan en la inocencia jurídica para defender a un impresentable, a sabiendas de que están mintiendo. Y todos tan panchos. Por no hablar del puñetero eufemismo "presunto".

    Un orgullo entrar en tu rincón ;-)

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