24 feb. 2010

Baila o muere

Me suelo fijar en los tablones de anuncios porque son un reflejo de cómo están las cosas (MBA en dirección de empresas con experiencia, se ofrece para cuidar niños), y de la capacidad creativa de los anunciantes amateurs.

Ayer me llamó la atención este anuncio, porque parece claro que andan un poco desesperados, y el ejercicio creativo es digno de reflexión.


Baila o muere. Por supuesto, si me dan a elegir bailo. Desde ese punto de vista el mensaje es intachable. El problema es que un día normal a lo mejor considero algunas otras opciones que no están en el anuncio, y eso le resta efectividad.

Pero lo que realmente me intriga es saber qué estarían pensando para imprimir un mensaje tan apocalíptico. ¿Acaso piensan que las motivaciones para apuntarse a un curso de baile nacen del miedo a la muerte?, ¿quién creen que se puede sentir atraído por una academia que sólo te da esas dos opciones?

A bote pronto se me ocurren argumentos más obvios para apuntarse: hacer ejercicio, divertirte, restregar cebolleta…

A lo mejor sólo pretendían recuperar con ironía la épica de la danza que inició la profesora de Fama con el “aquí vais a empezar a sudar”, perpetuó la protagonista de Dirty Dancing soplete en mano, y que ahora trata de recrear una señora con mallas y cara de mala leche en la Cuatro. En cualquier caso creo que se les ha ido la mano.

Sí, han conseguido llamar la atención, pero puestos a conseguir ese objetivo sin más, se puede hacer sin mentar a la bicha. Propongo algunos ejemplos sin variar el esquema

Baila o teletranspórtate
Baila o ponte bizco
Baila o hazte del Betis
Baila o besa a un marciano

¿Qué es tener paciencia?

El primer consejo que nos dan a los padres cuando estamos a punto de serlo, es que tengamos paciencia. El consejo se eleva al cuadrado cuando llega el segundo y posteriores. Tener paciencia no siempre es fácil, pero se consigue. El problema que tengo en algunas situaciones muy concretas, es que NO SÉ qué se supone que tengo que hacer para ser paciente. Quiero decir que, dispuesto a tomármelo con toda la filosofía del mundo, a veces me encuentro con dos posibles formas de actuar, y no se cuál de las dos es la que se corresponde con tener paciencia.



16 feb. 2010

Un balón intragástrico en el cerebro

Ya está aquí otra vez, ya llegó el trancazo de turno, haciendo juego con los días fríos húmedos y grises que estamos pasando.

El dolor de cabeza es leve pero permanente. La desgana, la apatía y el cansancio hacen que  cualquier tarea se convierta en un reto como los de Jesús Calleja.

Y sobre todo esa contínua sensación que no había sabido definir, hasta que un anuncio de Corporación Dermoestética me ha iluminado: es como si me hubieran metido el balón intragástrico por la nariz hasta el cerebro, y una vez allí lo hubieran hinchado.

Adjunto ilustración del balón intragástrico, para que os hagáis una idea de cómo me siento.

12 feb. 2010

¿Mozart?, ¿por qué Mozart?

Leo en una página dedicada a la psicología, que un estudio realizado por científicos de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, ha revelado que bebés prematuros expuestos a la música de Mozart pueden ganar peso más rápidamente que los bebés prematuros que no escuchan esta música.

Son muchos los estudios sorprendentes de los que tengo noticia, y éste lo es por partida doble. Por un  lado llama la atención que la música engorde (de momento a los prematuros, habría que ver si ocurre también al resto de humanos). Y por otro lado, que sea sólo la música de un compositor concreto: Mozart, ¿cambia la cosa con Schuman,  Beethoven, Bach o con Mahler, por decir cuatro?

A lo mejor es cierto que la música clásica predispone a coger peso, y por eso los cantantes de lírico suelen estar rollizos (de buen año, como dice mi abuela). Me gustaría que hiciesen el experimento con los Rolling, los Ramones o ACDC. A lo mejor descubren que el rock´n´roll adelgaza, lo que parecen ratificar sus intérpretes: Mick Jagger, Joe Ramone y Angus Young juntos, difícilmente igualrían a Pavaroti en la báscula.

Mi conclusión ciéntifica es que a los prematuros hay que ponerles Mozart hasta que cojan peso, y a partir de ahí alimentarles a base de rock, para mantener el tipo. Conclusión a la que podéis hacer el mismo caso que al resto de estudios científicos.

8 feb. 2010

Nunca digas “a este grupo no escucharé”

Estos días se está escuchando en mi casa bastante rock and roll, por obra y gracia de Spotify y de IKEA.

Lo de spotife es evidente, pero el papel de IKEA llega un poco de rebote: mi chica  es una gran aficionada a ese tipo de música que yo llamo “modernilla”. Gracias a ella he descubierto artistas como Röyksopp, Goldfrapp, Air, Alex Gopher, Thievery Corporation, Gotan Project, Portishead y muchos otros que sólo se tararear.

Yo soy de la otra escuela, la que nace a orillas del Mississippi (con todas sus eses, sus ies  y sus pes) y culmina en una autopista al infierno, a lomos de una Gibson SG. Y mi aportación a su cultura musical ha venido por parte del jazz más clásico (Ella Fitzgerald, Count Basie, Oscar Peterson, Dexter Gordon…).

Pero hay un paso que ella nunca había dado, y es el que empieza donde acaban las sutilezas: me refiero al blues and his little baby rock´n´roll.

Pere hete aquí que IKEA saca un anuncio con una intimista melodía acústica, que llama la atención de mi parienta. Sucede que dicha cancioncilla es de Los Ronaldos, grupo que en sus orígenes hacía rock´n´roll. Y de ahí a crear una lista en Spotify con temas de Ronaldos, Enemigos, The Creeps, etc., un paso.

Por eso nunca sabes por donde van evolucionar tus gustos, y no puedes decir “de este agua no beberé”. Aunque todo tiene un límite: si algún día me gusta el “Unicornio Azul” de Silvio Rodríguez, dejo de creer en mí mismo.

4 feb. 2010

El día menos pensado

El día menos pensado terminas en un karaoke, a las 2 de la mañana, viendo a dos ingleses borrachos cantando una de Backstreetboys.
Si no fuera por esta foto que apareció en la cámara, juraría que lo había soñado.

Batiendo records

Cada día estoy más orgulloso de mi blog La Mentira Post. Como podéis ver en el estracto de las estadísticas, el blog es visitado por los navegantes más experimentados e intrépidos, aquellos capaces de desarrollar una increíble velocidad de cliceo:

 

1 feb. 2010

And the winner is... champiñón

Allí dónde hay un coche, allí que se me van los ojos, aunque sea de juguete. Estas fotos están sacadas a uno de estos en los que metes un euro y… y no pasa nada.

El cacharro está tuneado con pegatinas “racing”, pero bien por una peculiar interpretación de las leyes de competencia, o bien porque son unos cachondos mentales, han modificado ligeramente las marcas:

Micholin: la revisión de un clásico
 

Eif, un ejercicio de agudeza visual
 

Repsul, más parece una errata

Vaivucine, aquí se les fue mano
 

¡¡AND THE WINNER IS!!