26 ago. 2010

Peluquerías y demás

El otro día coincidí en la cola de la pescadería del super con un vecino. El tipo es serio, sieso, soso, seco, y cualquiera juraría que no es feliz con sólo verle un instante. En la urba apenas nos saludamos, pero al encontrarnos lejos de casa se imponía una actitud más cordial. Algo parecido a lo que ocurre cuando te encuentras con uno de Murcia: si el encuentro es en Murcia no hay ni que saludarse, pero si el encuentro es en Nepal, efusivos abrazos y festivo alborozo.

El camino más evidente para romper el hielo fue hablar de los niños, porque nos acompañaban en ambos casos. Lo de los críos derivó en lo difícil que me resula a veces porque yo trabajo en casa, y él se vio obligado a corresponder informándome de sus ocupaciones:

-    tengo peluquerías  y demás.

No recuerdo si dijo “tengo”, o “me dedico”, o no sé, lo que quedó claro es que él o su familia tenían “peluquerías… y demás”.

Desde entonces la frase no se me va de la cabeza, y su vida, que antes me importaba un bledo, se ha convertido en un enigma que me intriga, ¿a qué demás se dedicará, tan evidentemente vinculado a las peluquerías, pero que yo he sido incapaz de relacionar?

Si alguien tiene alguna pista la escucharé encantado.

23 ago. 2010

Como en casa

Recién llegado de Lanzarote. Una isla entregada al turismo. Turismo sosegado, respetuoso, nada agobiante, pero turismo al fin y al cabo.

Encontré lugares en los que el paisaje hostelero predominante era el del "Fish&Chips", "English breakfast" (a propósito, más de una vez estuve tentado de pedirlo como cena), el "Steak House", y todo tipo de anuncios, ofertas y propuestas para que británicos se sintireran como en casa.

Tratando de ponerme en su lugar, es como si yo viajo a un destino relativamente exótico para mí, pongamos Cancún, y cuando salgo a comer o cenar, me encuentro bulevares llenos de chigres y sidrerías, ofreciéndome "¡¡Tortos con picadillo y botella de sidra 4 €!!" o "El mejor pote asturiano del Caribe", y por supuesto, "pantalla grande para ver los partidos del Sporting". Raro, muy raro.

De hecho, lo que suele ocurrir es lo contrario: que pretendan vender todo como exótico y autóctono, aunque huela a cartón piedra a kilómetros.

Pero se ve que funciona y que a los ingleses se les sacan los euros o las esterlinas dándoles lo que ellos pueden encontrar cualquier día del resto del año sin salir de casa, más barato, y seguramente mejor. 

Allá ellos (dicho sea lo de "allá" en  sentido estrictamente geográfico).