24 dic. 2011

Poema

Antes de ser un honorable padre de familia, yo también fui un joven enamoradizo que escribía poemas a las chicas:

Si percibes que a tu lado
mi semblante se blanquea
y un rubor arrebolado
mis mejillas apodera;
no serán
las saetas del alado
que me vuelven timorato,
es que me he tirado un pedo
y ya lleva oliendo un rato.