21 mar. 2013

Niños, no es lo mismo crear empleo, que acaparar empleo.

Seguramente estáis algo confundidos, porque a menudo escucháis a señores avaros y egoístas presumir de que crean empleo. Deberíamos estarles muy agradecidos y celebrar su existencia, pero hay algo en sus coches, en sus mansiones, en sus clubs, en sus amistades y en sus cuentas en paraísos fiscales que no encaja, y que les hace parecerse más a mafiosos sicilianos que a buenas personas preocupados por los demás, ¿a que os pasa?

Esta confusión es comprensible y voy a tratar de ayudaros a salir de ella. Lo primero y más importante es distinguir entre crear empleo, y acaparar empleo. Porque muchos de los que presumen de crear empleo para los demás (quizás los que más presumen de ello), en realidad sólo acaparan empleo y riqueza para ellos mismos.

¿Lo entendéis? No es fácil pero yo os lo explico. Os pongo un ejemplo. Imaginaos que en el parque hay un niño que tiene 4 pelotas y el resto no tenéis ninguna. Lógicamente, la única manera de jugar a la pelota es llevarse bien con ese niño, y todos os sentiréis agradecidísimos cuando ese afortunado tenga a bien dejaros pegar un par de chutes a puerta. ¿Pero a que todo sería mejor si hubiera más niños con pelota?

Pues en las cosas de mayores pasa un poco lo mismo. Imaginaos un pueblo en el que hay 10 pequeñas tiendas de ropa, porque es lo que se corresponde con el tamaño y necesidades de ese pueblo. Imaginaos que cada tienda tiene su dueño, algún empleado, y a su vez trabaja con una pequeña gestoría, contrata la cartelería a una imprenta local, compra género a diversos representantes, etc.

Imaginaos ahora un pueblo del mismo tamaño, en el que en vez de 10 tiendas hay una sola, suficientemente grande para servir la ropa de todo el pueblo, y que pertenece a un único dueño “benefactor”, que da trabajo a 5 o 6 empleados. Lo que probablemente ha conseguido con la complicidad de las autorides locales. Como lo tiene todo junto, no necesita más empleados. Además centraliza todos los servicios de gestoría, comunicación, compras, etc. Y como es la única tienda del pueblo, puede poner los sueldos que quiera, porque los dependientes profesionales no tienen donde elegir.

Ahora fijaos bien, que os voy a hacer una pregunta muy importante, para ver si lo habéis entendido: teniendo en cuenta que en el primer pueblo hay más gente trabajando para las tiendas, con sueldos más dignos que en el segundo, ¿es realmente el dueño de la tienda grande un “creador de empleo”, o un “acaparador de empleo”?

Niños, pensadlo bien antes de contestar, y de arrodillaros y de alabar a egoístas caraduras.

19 mar. 2013

Mola ser tío

Ahora que circula tanto orgullo fémino por las redes, voy a cantar algunas de las ventajas de ser tío, que son básicamente tres. Sobre la de mear de pie ya se ha dicho todo, y es tan contundente y demoledora que no merece la pena ahondar más. Por eso yo quería hablar de lo favorables que nos son los dictados de la estética.

Ellas son más guapas, no cabe duda, pero son más esclavas de su propia belleza. Son más bonitas, sí, pero tienen que “arreglarse”. Menuda expresión: arreglarse. Si profundizas en el verdadero significado del término te das cuenta del dramatismo que encierra y de la ventaja de ser tío. ¿Cómo han llegado a eso?, ¿cómo es posible que hasta la chica más guapa del planeta, pueda ser portada del Cuore si la sorprenden abriéndole la puerta a un mensajero, 5 minutos después de salir de la cama?

Una mujer recién levantada no se considera presentable. Tiene que (da reparo decirlo) arreglarse, desestropearse, recomponerse, reparar las averías que el sueño dañino y la almohada cruel han obrado en su aspecto. Y eso tiene que suponer un gran incordio.

Yo en cambio, en cuanto me quito las legañas estoy listo, porque desaparece cualquier otra posibilidad de mejora. Es lo que hay y el mundo no espera más de mí. Además, ahora, la barba desaliñada está bien vista, con lo que me afeito de Pascuas a Ramos; y el peine desapareció junto con la raya a un lado, allá a mediados de los 80.

Sí, en lo referente a los dictados de la estética, mola ser tío.

Se me ocurrió hace un momento, que dejé el ordenador mientras subía un archivo a We Transfer, y aproveché esos tres minutos para cumplir con una de mis rutinas estéticas más sofisticadas: cortarme las uñas.

14 mar. 2013

Recordad el octavo.


El nuevo Papa, como cualquier persona, especialmente cualquier líder, tiene un pasado. Eso es normal. Lo que resulta espeluznante es ver como algunos que presumen de cristianos, en su fervor religioso ante el sorprendente acontecimiento de que a "rey muerto rey puesto", se pasan por el forro de sus creencias el octavo mandamiento y obvian las "anécdotas" menos lucidas de la biografía del nuevo pontífice. 

Mintiendo y ocultando no se gana el respeto de nadie.

Añadido tras la publicación del post:
Me aclaran que la supuesta imagen del Papa actual dando la comunión a Videla, se corresponde realmente al Cardenal Primastena (si fuera cierta, el Papa rondaría ahora los 100 años). Y que la frase que se le atribuye con respecto a la "incapacidad" de una mujer (Crsitina Fdez de Kirchner en este caso) para gobernar, es insostenible buceando en la hemeroteca, vamos, que es mentira.

13 mar. 2013

Me cae bien Paco Marhuenda

Es así.  Ni yo mismo lo entiendo. Efectivamente estoy hablando del Paco Marhuenda que dirige La Razón. No penséis que os estoy haciendo un truco, porque conozco a otro Francisco Marhuenda, que es un tipo simpatiquísimo que nunca ha hecho mal nadie.

No no, me refiero al genuino, al mismo que trabajó para Mariano el mentiroso; el  que aprueba esas portadas que a veces confunden periodismo con adoctrinamiento, en ese periódico tan independiente, que a veces lo es hasta de la realidad misma.

Pensaréis que me gusta únicamente su fisionomía un tanto melancólica, de tipo honesto y bonachón. Pero es más que eso. Me gusta su manera de hablar. En los debates de la tele muestra una elegancia campechana que me inspira buen rollo. Es educado con sus oponentes, se le nota informado, confiado, pero no exhibe esa altanería prepotente y faltona de los periodistas de su cuerda. Coño, que estoy recordándole para escribir esto y pienso “¡qué tío más majo!”.

Todo es extrañísimo, porque La Razón, ese periódico, suele coincidir con la opinión de quienes quieren una España cutre y clasista. Seguramente es casualidad, pero coincide.

Pero cuando escucho a Paco, o leo entrevistas como esta en Jot Down, no puedo evitarlo: me cae bien. Y soy incapaz de verle como el director de La Razón. No puedo imaginármelo tirando hacia atrás del carro del progreso, la integración y las conquistas sociales. No le interiorizo como el evangelista que dicta un catecismo del perfecto plebeyo. Al contrario, le veo como un tipo cabal, respetuoso y respetable. Un tío legal.

En serio, que no es ironía. Que me cae bien. Ni yo lo entiendo, pero me cae bien. Sé que es problema mío y no trato de justificarme, simplemente lo cuento como lo siento, en éste mi confesionario.

A lo mejor es un cabrón con pintas, no lo dudo. Y a lo mejor, si llego a tratarle, me llevo un chasco y nos repudiamos mutuamente. Es probable. Pero hasta entonces sólo puedo reconocer un sentimiento: me cae bien.

11 mar. 2013

Los "por si acaso"

Imaginaos ir al desierto en botas de agua “por si un día llueve”. Pues este planteamiento tan ridículo a menudo guía las decisiones domésticas, grandes o pequeñas. Por ejemplo:

Al comprar en el super: coge 24 SIN, por si algún día tenemos de invitada a una embrazada... y ahí se quedan, hasta que caducan.

Al comprar ropa: que sobren 5 cm. de bajo, por si encojen… y vas pisándote los pantalones hasta que están pa tirar.

Al comprar coche: necesitamos un familiar, para que quepan las maletas con la sillita, por si algún día vamos de vacaciones… y todos los días por Madrid, en una enorme ranchera vacía.

Al comprar casa: con 8 habitaciones, por si un día vienen unos amigos de Cádiz a pasar el Carnaval… y vives en una casa subdividida en minúsculos departamentos inutilizados e inutilizables.

En mi casa vivimos tentados continuamente, pero vamos ganando esta batalla contra el absurdo. Pero tampoco voy a decirlo muy alto, por si acaso.

5 mar. 2013

Balance literario de 2 meses (pa quién pueda interesar)

Me puse como propósito para 2013 leer UN libro. Quienes tengan críos en edades similares a las de los míos entenderan la ambiciosidad del objetivo. Pero el año ha comenzado mejor de lo que pensaba, y ya he cumplido mi propósito con creces.

Os dejo aquí unos comentarios abosolutamente subjetivos sobre lo leído en estos dos primeros meses, por si a alguien le interesa.

Una misma noche (Leopoldo Brizuela)
Demasiado argentino… a ver, lo que quiero decir es que las reflexiones psicológicas tienen una presencia poco sutil y demasiado forzada. La novela promete acción y suspense, pero la trama se convierte en una eterna promesa (como los programas de Sálvame) que no se termina de concretar.

El tipo se come demasiado el coco y me lo comió a mí, que me perdí en sus elucubraciones.

Veredicto: se puede leer.
Una palabra: Pretencioso
Curiosidad: el protagonista es un escritor.

Recuerdos (David Foenkinos)
El gran descubrimiento. Si me preguntáis de qué va no sabría qué decir, porque en realidad no va de nada en concreto. La trama es casi lo de menos. Cosas que le ocurren al protagonista. Su vida. Pero entrelazadas con una sensibilidad y naturalidad exquisitas.

Fácil de leer pero con mucho más fondo que otras novelas aparentemente más pretenciosas.

Veredicto: recomiendo leer
Una palabra: delicioso
Curiosidad: el protagonista es un escritor.

El evangelio según Jesucristo (José Saramago)
Saramago es muy grande y ésta es una Obra con mayúsculas. Una reflexión sobre el sentido de la vida y el bien y el mal. Por supuesto, no hay nada polémico ni que escandalice, salvo a patanes, a quienes tampoco les recomiendo leer otra cosa que no sea Harry Potter.

Cuesta cogerle el tranquillo a la continua encadenación de subordinadas tipo: Aquel hombre, que estaba allí, porque había llegado, lo que suele ocurrir cuando uno se dirige, por voluntad propia o, quién sabe si dejándose llevar por los designios del destino, hacia algún sitio, sacó un pan de la mochila (todo para decir que aquel hombre sacó un pan de la mochila).

Y también confunde al principio su peculiar forma de puntuación, en la que renuncia a los guiones típicos de los diálogos, y los encadena con comas. Pero superada la torpeza inicial, lo leí con fervor.

Un acercamiento novelado a la interesante figura histórica y mítica de Jesucristo. Por supuesto ficticio, pero no más que cualquiera de los evangelios.

Veredicto: imprescindible
Una palabra: denso

Los crímenes de un escritor imperfecto (Mikkel Birkegaard)
Novela policiaca con ambiciones de best seller. Parte de una idea original y no se anda por las ramas. Vamos, que no es literatura profunda pero entretiene. Confieso sin desvelar, que el final no me gustó.

Veredicto: pa pasar el rato
Una palabra: tramposo
Curiosidad: el protagonista es un escritor.

Jesús me quiere (David Safier)
Efectivamente, segundo escritor de nombre David… y segunda aparición de Jesucristo. Pero en este caso la profundidad se torna banalidad, y si en vez de Jesucristo hubiera sido un antepasado de Paco Clavel, la cosa no cambiaría mucho. En realidad no estoy legitimado para hacer estas críticas, porque cuando llegué a la página 79 me dije, “qué coño hago yo leyendo esta tontería”. Y lo dejé.

Veredicto: No sigo “Sex in the City” ni “Anatomía de Grey”, pero imagino que es el mismo rollo.
Una palabra: Adolescente
Curiosidad: el protagonista es un escritor.

1 mar. 2013

Niños, que lenvante la mano el que...

Que levante la mano el que piense que la reforma laboral no ha facilitado a grandes empresas con beneficios, quitarse peso de encima.

Que levante la mano el que piense que era el mejor momento para favorecer el despido.

Que levante la mano el que piense que los dirigentes del Gobierno no lo sabían.

Que levante la mano el que piense que la subida del IVA no iba a repercutir negativamente en el consumo.

Que levante la mano el que piense que la bajada del consumo no afecta especialmente al pequeño comercio y a los productores autóctonos.

Que levante la mano el que piense que el Gobierno no sabía que la subida del IVA afectaría negativamente al consumo.

Que levante la mano el que piense que en los principales sectores de nuestra economía (energéticas, telecomunicaciones, banca, distribución) existe libertad de mercado, sin barreras de entrada, variedad de oferta sin precios pactados, e información objetiva y veraz para el ciudadano.

Que levante la mano el que piense que no existen relaciones personales directas y parentescos entre los más destacados líderes del Gobierno y los accionistas que salen beneficiados de la reforma laboral, la subida del IVA, el poder de los oligopolios, la privatización de bienes y servicios públicos, etc.

Que levante la mano el que piense que quienes contrataron hipotecas en los últimos 20 años para comprar su primera vivienda, eran unos avaros irresponsables, que sólo querían enriquecerse rápida y fácilmente.

Que levante la mano el que piense que el boom inmobiliario se inició con Zapatero.

Que levante la mano, también, el que piense que el PSOE  hizo todo lo posible para frenar la avaricia de los bancos, y promover un mercado abierto, con información transparente.

Que levante la mano el que piense que es más español que yo porque le gustan los toros.

Que levante la mano el que piense que patria y religión son rasgos propios de una política económica capitalista liberal, de derechas.

Que levante la mano el que piense, entonces, que Castro, Chaves, etc. son de derechas.

Que levante la mano el que piense que los Rato, Cospedal, Aguirre… son multimillonarios por ser buenos cristianos.

Que levante la mano, si no lo ha hecho ya, el que sea tonto del culo.

Y que levante la mano el que piense votar a los dos de siempre en las próximas elecciones.