18 abr. 2013

20 años no es nada, y el flautista de Hamelin

Hacía 20 años que no nos veíamos. Y ésta fue la conversación:

- ¿Qué tal todo?
- Sin novedad.

Ocurrió el sábado pasado. Un amigo con el que no hablaba desde hace 20 años, me preguntó “qué tal todo”, y yo sólo supe responderle que “sin novedad”.

Como estoy acostumbrado a mi vida actual, sólo considero novedosos los acontecimientos que hayan podido ocurrir en los últimos días. Y visto así, claro, no había novedades. Pero no era la respuesta más apropiada para alguien a quién no has visto en 20 años, y según lo decía me daba cuenta de lo ridículo que sonaba.

Aunque analizándolo fríamente, ¿qué le iba a contar?, ¿media vida? Difícil, de todas formas hemos quedado para tomar unas cervezas un día de estos y seguramente nos pondremos al tanto de lo último, porque los 20 años de en medio ahí se quedarán para siempre.

A CM le conocí en mi primer verano en Madrid. Tendría yo 18 años. Me hice colega de un tipo de su pandilla y comencé a salir con ellos. Al principio CM no me cayó bien. Era un pintas y me pareció un poco fantasma. Por diferentes motivos, yo a él tampoco le caí bien, creo que le parecí un fantasma. Pero debe ser que los fantasmas, como los polos opuestos, se atraen, y a través de los gustos musicales comunes, empezamos a entendernos y acabó siendo el único al que puedo considerar amigo de aquella tropa.

No recuerdo por qué dejamos de vernos. Y el hecho de que no lo recuerde significa que no pasó nada especial o destacable. Perdimos el contacto. Sin más.

Y 20 años después, Facebook, esa potente herramienta de reencuentros virtuales, nos vuelve a hacer "amigos". Amigos de los de "sé que estás ahí, sabes que estoy aquí, más o menos intuimos los rasgos generales que definen nuestras vidas (trabajo, niños, dirección, aspecto) y poco más". Hasta que un día hay una excusa para verse.

CM se dedica en cuerpo y alma al teatro (ya os había dicho que era un poco pintas…) y ha escrito, produce, dirige e interpreta una versión teatral/musical de El Flautista de Hamelin. Y como yo tengo niños, nos invitó.

Fue, como dije el sábado pasado, a las 12 de la mañana, que es una hora estupenda para ir al teatro con los niños. Lo es, sin duda.

Podría deciros que el texto es muy bueno, inteligente, divertido y ameno; que el ritmo de la obra es tan bueno o mejor, y que los números musicales divierten a los niños sin cortar el rollo. Pero la mejor crítica la hizo mi hijo de 6 años desde su butaca, que me miró emocionado y dijo:

- ¡mola mazo!- a lo que yo respondí:
- tssss, silencio.

La pequeña (tres años) quizá no se enteró de nada, cómo tampoco se enterará de Bob Esponja, Los Pingüinos de Madagascar, etc. pero siguió la obra con interés sin moverse de la silla, algo casi milagroso teniendo en cuenta el nervio que gasta la niña.

Lo peor de toda la mañana fue la sensación de que había poco público. Un teatro pequeñito a 2 minutos de Callao, y apenas estaban cubiertas unas cuantas filas. Entristece, preocupa y hasta cabrea pensar que el talento y el trabajo serio no son suficientes para atraer al público. Por eso escribo este post y os animo a ir con los niños, convencido como estoy de que les va a encantar.

Podéis encontrar entradas en Atrápalo (os pongo el link directo, más fácil imposible).

Al terminar la obra salimos a la calle (insisto en que las 12 de la mañana es una hora genial) y estuvimos esperando a la puerta del teatro a que saliera mi amigo. Apareció a los 15 minutos, nos sonreímos, nos dimos el típico abrazo y dijo:

- ¿Qué tal todo?
- Sin novedad.


2 comentarios:

  1. Buena iniciativa de la de los niños y teatros.
    Es una lástima que muchas veces el esfuerzo y la pasión con la que tu amigo y tantos otros hacen su trabajo y que éste no se vea recompensado con la afluencia del público, aunque sí con la efusividad del que haya ido.
    Estamos acostumbrados a la inmediatez, quizá por eso, algo que nos haya pasado hace tan sólo 1 hora ya ni nos acordamos, de ahí los sin novedad, quizás...
    El fb hace mucho daño a veces, sobre todo con las reuniones de egb... puffff

    Salu2, Ata!

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    1. Mucho más divertida una buena obra, que muchas de esas películas o videojuegos que les meten hasta en la sopa. Sin duda.

      Pero mira, gracias a FB y las RRSS se producen encuentros y reencuentros que antes no eran posibles, así que bienvenidas sean.

      Un abrazo,

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