8 feb. 2010

Nunca digas “a este grupo no escucharé”

Estos días se está escuchando en mi casa bastante rock and roll, por obra y gracia de Spotify y de IKEA.

Lo de spotife es evidente, pero el papel de IKEA llega un poco de rebote: mi chica  es una gran aficionada a ese tipo de música que yo llamo “modernilla”. Gracias a ella he descubierto artistas como Röyksopp, Goldfrapp, Air, Alex Gopher, Thievery Corporation, Gotan Project, Portishead y muchos otros que sólo se tararear.

Yo soy de la otra escuela, la que nace a orillas del Mississippi (con todas sus eses, sus ies  y sus pes) y culmina en una autopista al infierno, a lomos de una Gibson SG. Y mi aportación a su cultura musical ha venido por parte del jazz más clásico (Ella Fitzgerald, Count Basie, Oscar Peterson, Dexter Gordon…).

Pero hay un paso que ella nunca había dado, y es el que empieza donde acaban las sutilezas: me refiero al blues and his little baby rock´n´roll.

Pere hete aquí que IKEA saca un anuncio con una intimista melodía acústica, que llama la atención de mi parienta. Sucede que dicha cancioncilla es de Los Ronaldos, grupo que en sus orígenes hacía rock´n´roll. Y de ahí a crear una lista en Spotify con temas de Ronaldos, Enemigos, The Creeps, etc., un paso.

Por eso nunca sabes por donde van evolucionar tus gustos, y no puedes decir “de este agua no beberé”. Aunque todo tiene un límite: si algún día me gusta el “Unicornio Azul” de Silvio Rodríguez, dejo de creer en mí mismo.

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