Una de las mejores pistas para llevar bien la
educación de los hijos me la dio un amigo, que ni siquiera es padre: los
niños no hacen lo que dices, sino lo que haces.
Lo decía desde su experiencia de
hijo, recordando cuando su madre le decía a voz en grito: “Fulanito, ¡¡NO
GRITES!!!
No sé si mi amigo será consciente
de la repercusión que tuvo su comentario en mi papel de padre, pero la frase
(no sé si improvisada o citada) la
llevo como lema y cada día me doy más cuenta de la verdad que encierra.
Hasta el punto que he cambiado
determinados hábitos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario